Conservación de vinos
Ramón Prat
El vino es un producto de origen vegetal que se mantiene vivo y en constante evolución, es necesario cuidar extremadamente el descanso del vino para que esta evolución sea siempre favorable, ya que de lo contrario tendremos muchas probabilidades de llevarnos una desagradable sorpresa al abrir una botella que hemos estado conservando como una joya dentro de la cava.
Los factores que juegan en la conservación de los vinos son muchos y todos son importantes, cuanto mejores son los vinos, más cuidados requieren y no solo por su valor sino por su delicadeza.
Factores que juegan en la conservación de los buenos tintos:
La temperatura
La humedad
La hermeticidad del tapón
Las corrientes de aire
Las vibraciones
La luz
La posición de las botellas
La temperatura
La temperatura es uno de los factores más importantes en la conservación del vino, pero sobre todo la uniformidad de la temperatura. Dentro de una oscilación máxima de + 1 ºC podemos conservar el vino entre 12 ºC y 17 ºC pero teniendo en cuenta que la temperatura de degustación de los vinos tintos es muy cercana a los 17 ºC, podemos considerar los 17 ºC como temperatura ideal para la conservación.
La humedad y la hermeticidad del tapón
La humedad no afecta directamente al vino pero si al tapón de corcho, el tapón de corcho necesita unas condiciones de humedad para mantener su estructura molecular.
Si la humedad es baja, el tapón se seca, se encoge y permite la entrada de aire lo cual oxida rápidamente el vino.
Si la humedad es excesiva se producen mohos y hongos y bacterias en el tapón originándose su destrucción o cuanto menos, olores que perjudicarán el vino.
La humedad debe ser de entre el 60% y el 70%.
Las corrientes de aire
La corriente de aire dentro de la cava debe existir, aunque suave, para asegurar la uniformidad de las condiciones climáticas en todo su volumen.
Las vibraciones
Las vibraciones al igual que el movimiento de las botellas son muy perjudiciales para el vino, especialmente el tinto pudiendo producir el agriamiento del mismo. Por esto es importante manipular las botellas lo menos posible.
La luz
La luz y muy especialmente la luz natural debe evitarse por completo en una cava de vinos ya que los rayos ultravioleta producen la oxidación del vino.
La posición de las botellas
La posición de las botellas debe ser horizontal de forma que el tapón esté siempre en contacto con el vino, de esta forma ayuda a mantenerlo hinchado y ejerciendo presión en el cuello de la botella con lo que mejora la estanqueidad.
En fin el vino es como un niño pequeño que duerme, sí él duerme tranquilo nosotros también.
Cavas para vinos
Cavas para vinos son aquellos recintos, armarios o vitrinas que gozan de las condiciones de temperatura y humedad que hemos descrito, 16 °C y 18 °C de temperatura y entre 60% y 70% de humedad relativa.
Materiales
Su construcción admite muchos materiales pero lo más elegante es que los acabados sean de ladrillo visto y/o la madera más acorde con el vino, EL ROBLE.
La estanqueidad
En la construcción de una cava de vinos debe prestarse especial atención a la estanqueidad. La estanqueidad ha de prevenir nuestra cava de infiltraciones de aire exterior, a menudo las diferencias de temperatura entre el interior y el exterior de la cava pueden ser considerables y una estanqueidad deficiente obligara a nuestro equipo a trabajar excesivamente para mantener las condiciones deseadas en el interior.
La estanqueidad consiste en que todas las uniones de los paneles que componen una cava, deben estar perfectamente sellados en sus juntas y los cristales deben ajustar perfectamente en su marco.
La parte más vulnerable a la estanqueidad es la puerta, la puerta debe ajustar perfectamente en todo su perímetro, para que la estanqueidad de la puerta sea eficaz debe dotarse de junta de goma y mejor en doble encaje con el marco.
El aislamiento térmico
Una cava para vinos climatizada debe tener el mismo tratamiento que un frigorífico por lo que se refiere al aislamiento térmico. El calor se transmite a través de todos los materiales cuando existe una diferencia de temperatura entre un y otro lado. Los materiales aislantes, corcho, porex-pan, fibra de vidrio, poliuretano, poliestireno, etc., evitan en mayor o menor grado esta transmisión de calor.
Los frigoríficos disponen de un espesor de aislante que está en función del coeficiente de transmisión del material empleado y de la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior. Estas diferencias de temperatura pueden se de entre 30°C y 60°C, o más.
Las cavas de vinos nunca requieren un aislamiento tan efectivo como el de un frigorífico ya que la diferencia de temperatura en una cava de vinos será del orden de 10 ºC o 15°C, para esto es suficiente y conveniente que entre la madera que hace de soporte y la madera que hace de acabado de paredes se intercale a modo de sándwich una plancha de poliestireno de 2 a 3 cm. de espesor.
El cristal en un material altamente conductor del calor a la vez que deja pasar la luz, por tanto es conveniente evitarlo en lo posible. Cuando por el diseño y por la finalidad de la cava sea necesario acristalar, deberán utilizarse cristales dobles con cámara de aire conocidos en el mercado como cristales "climalit" y filtros para los rayos ultravioleta.
La ventilación de la cava