Climatizadores y aparatos de aire acondicionado
Ramón Prat
Si bien climatización y aire acondicionado son la misma cosa, hay un gran error al denominar de forma genérica a los aparatos para el clima de confort para las personas como aparatos de aire acondicionado o climatizadores.
Esto es un gran error que ha dado lugar a mucha confusión entre los que buscan un sistema para mantener sus cigarros puros en las mejores condiciones de conservación.
Deberíamos decir y puntualizar:
Aparatos de aire acondicionado o climatizadores para confort de la personas.
O bien, aparatos de aire acondicionado o climatizadores para conservación de cigarros puros.
O bien, aparatos de aire acondicionado o climatizadores para conservación de vinos.
O bien, aparatos de aire acondicionado o climatizadores para el curado de jamones, embutidos, quesos, etc. y no vale el uno para el otro.
O bien, aparatos de aire acondicionado o climatizadores para maduración de frutas y no es lo mismo madurar plátanos que madurar melocotones (por ejemplo).
O bien, aparatos de aire acondicionado o climatizadores para incubadoras.
O bien, aparatos de aire acondicionado o climatizadores para museos (conservación de obras de arte).
Y un largo etc.
De todos los productos enumerados el que requiere más precisión en la humedad relativa es precisamente el cigarro puro, cuyo margen es de un 5% (65% a 70%), todos los demás requieren tendencias a seco o a húmedo, pero con márgenes sensiblemente mayores.
Pero la realidad es que los aparatos de aire acondicionado para confort de las personas son los más populares, son los que más se venden, son los que más competencia tienen en el mercado, son los que se fabrican en más grandes series y por tanto son los más baratos.
Lamentablemente el comerciante de cigarros puros no es un experto en climatización, y el industrial que se dedica a la climatización para confort de las personas, no es un experto en puros.
Y dado que los expertos en climatización para conservación de cigarros puros no proliferan tanto como los expertos en climatización para personas, cuando un comerciante de cigarros puros necesita la climatización de su cava acude al experto en “climatización” (sin adjetivos) que tiene más a mano, y este se identifica como tal experto en climatización pero se calla el adjetivo y asume la responsabilidad de dar al habitáculo que le proponen las condiciones climáticas que le piden mediante un climatizador de aire para personas.
Los problemas empiezan cuando el climatizador empieza a condensar y eliminar el agua existente en el aire, el climatizador está haciendo lo que tiene que hacer ya que para el confort de las personas se requiere un ambiente seco, pero esto no vale para los puros.
Entonces se recurre a un humidificador para que vaporice agua que en teoría debe compensar las pérdidas que ocasiona el climatizador.
El resultado es que se ocasiona una corriente de aire húmedo desde el humidificador hasta la aspiración del climatizador que ocasiona un exceso de humedad en la zona de dicho recorrido, dejando el resto del habitáculo con la sequedad que proporciona el climatizador.
Pero las consecuencias negativas no acaban aquí ya que el aparato de aire acondicionado está empleando todo su potencial en condensar el agua que le proporciona el humidificador, conviene saber que para condensar un litro de agua se requiere una potencia frigorífica de 627 vatios.
Es decir que además de no conseguir el objetivo de obtener una humedad uniforme y equilibrada en la cava, por cada litro de agua que condensa el aparato de aire acondicionado estamos tirando 627 vatios de su potencia frigorífica al desagüe, esta merma de potencia frigorífica hace que en muchos casos ni siquiera se consiga la temperatura deseada.